Tarde de abril, en las ventas estoy,
gente nerviosa loca por entrar,
a ver sufrir a este pobre animal
que solo lucha para sobrevivir.
Miro hacia arriba y puedo comprobar
caras repletas de satisfacción,
solamente al ver tanta sangre correr, en mi vida lo podré comprender.
Ya se acabo, todo el mundo marchó,
solo me queda mi desolación,
mañana hay más la gente volverá,
violencia en vivo por televisión.
El torero matador, fiesta nacional.
Gracias CANARIAS Y CATALUÑA por pensar en la ABOLICIÓN.